Saltar al contenido
epsilon.h
∃!Eureka

Verde, que te quiero verde

Por Mayra Garcimuño ≈ 4 min de lectura

Verde, que te quiero verde

Esta sopa de letras contiene una docena de especies de árboles. ¿Puedes encontrarlas en menos de 20 minutos?

Sopa de árboles

Solución

Los doce árboles escondidos en la sopa son:

• Ombú

• Cedro

• Roble

• Palmera

• Álamo

• Olmo

• Piquillín

• Alerce

• Arrayán

• Alcornoque

• Pino

• Arce


Nuestro país cuenta con una una importante riqueza forestal, debida principalmente a la extensión del territorio y la diversidad de climas y ambientes que lo componen. "Este patrimonio es un recurso esencial de nuestro país que contribuye al bienestar y la mejora en la calidad de vida de la población a través de beneficios tales como la regulación del clima, la biodiversidad, la protección de cuencas hídricas, la conservación del suelo, la provisión de agua y el mantenimiento de los ecosistemas. Por eso, su importancia a nivel productivo, social y ambiental es estratégica.


La superficie forestal argentina está conformada por 33,1 millones de hectáreas de monte nativo y aproximadamente 1,2 millones de hectáreas de monte implantado. Los bosques de nuestro territorio se caracterizan por su gran densidad y baja frecuencia específica (es decir, pocos ejemplares de la misma especie por hectárea), esto significa que aproximadamente un 12% de la superficie total de nuestro país está compuesta por espacios forestales con características propias." [1]


En el año 2007 fue sancionada en nuestro país la LEY DE PRESUPUESTOS MINIMOS DE PROTECCION AMBIENTAL DE LOS BOSQUES NATIVOS con el objetivo de proteger nuestros recursos forestales. Sin embargo, cada año que pasa se pierden cientos de miles de hectáreas por deforestación, para convertirlas en tierras de uso agropecuario. Según el informe de Greempeace Argentina, la superficie desmontada durante 2018 en las provincias de Salta, Santiago del Estero, Formosa y Chaco fue de 112.766 hectáreas. [2]


La conversión de ecosistemas naturales a tierras agropecuarias tiene consecuencias (muchas veces irreversibles) como la pérdida de hábitat y biodiversidad, la alteración de interacciones bióticas y de procesos biogeoquímicos (ciclos del agua, carbono y de los nutrientes), la reducción de la capacidad de provisión de servicios ecosistémicos y la transformación del paisaje. La deforestación y las malas prácti-cas de manejo ganadero, la introducción de especies exóticas invasoras, el tráfico ilegal y el cambio climático constituyen las causas principales de la pérdida de biodiversidad. [3] Este proceso de transformación ha sido particularmente importante en los ambientes de bosque nativo, como el Chaco, el bosque atlántico y las yungas. En particular el Chaco seco, a nivel mundial, es el ecosistema con mayor tasas de deforestación para bosques tropicales observada para el período 2000-2012. Las especies animales y vegetales asociadas a estos ambientes enfrentan hoy amenazas para su conservación a largo plazo, y generan la necesidad de implementar estrategias a nivel nacional destinadas a la restauración del hábitat y la conservación de los ecosistemas. [4]


Bosques nativos de Argentina
Imagen satelital de los bosques nativos de nuestro territorio. Fuente: Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques

De acuerdo con el Informe del ambiente (2017), elaborado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable dependiente de la Presidencia de la Nación, "los ambientes naturales argentinos enfrentan una serie de presiones que se traducen en pérdida de biodiversidad, tanto en términos de hábitats como de tamaños poblacionales y variabilidad genética. [3] Entre estos factores de presión se destacan:


Deforestación: en lo que va del siglo XX Argentina convirtió más de 11 millones de hectáreas de cobertura natural a tierras agropecuarias. Este proceso de transformación ha sido particularmente importante en los ambientes de bosques nativos como el Chaco, el bosque atlántico y las yungas.


Desertificación: de los 270 millones de hectáreas del territorio argentino, más de 100 millones están afectadas por distintos procesos y grados de erosión y desertificación.


Expansión de actividades extractivas: afectan sitios puntuales, en especial ecosistemas de montaña. Tienen particular importancia e impacto por tratarse de áreas de distribución de especies amenazadas, endémicas o de distribución restringida.


Cambio climático: representa un problema para la biodiversidad a nivel mundial. En particular, los riesgos de extinción de especies más altos son propuestos para Sudamérica.


Comercio ilegal de flora y fauna: para muchas especies en peligro representa su principal amenaza. Según estimaciones del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, el 90 % de las infracciones por comercio ilegal en CABA y provincia de Buenos Aires corresponden a fauna nativa (en especial, aves y mamíferos), de los que aproximadamente el 16 % está incluido en alguna categoría de amenaza.


Especies exóticas invasoras: en el año 2017, Argentina registraba 716 especies exóticas de plantas, animales, algas y hongos con potencial invasor y capaces de generar impactos negativos. Según datos de la cartera de Ambiente nacional, el impacto económico de algunas especies de este tipo producido por daños al patrimonio y a las actividades productivas, representaría alrededor de 0,5 % del PBI."

Referencias

[1]: Bosques argentinos, actividad forestal y economías regionales. Artículo de SENASA (Servicio nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria)

[2]: Deforestación en el norte de Argentina - Informe Anual 2018. Greenpeace.

[3]: Estrategia Nacional sobre la Biodiversidad. Plan de Acción 2016-2020. República Argentina

[4]: Informe del estado del ambiente (2017), elaborado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.


Compartir

Comentarios

Seguí leyendo en Eureka

Ver todo